Su Fiesta Con Sus Amigos


 

Me siento en un sillón completamente desnuda, cierro los ojos y comienzo a masturbarme imaginando situaciones donde tengo a dos hombres a mi disposición, dispuestos a hacerme gozar como nunca he gozado.

Rápidamente pierdo la conciencia de la situación y me sumerjo en mi fantasía, mientras mis dedos no paran de acariciar mi clítoris hinchado y brillante y mi vagina caliente y mojada, ansiosa por que se cumpla mi fantasía.

Pierdo el control de mi cuerpo, mis dedos vagan entre mi vagina y mi ano sin detenerse, mis gemidos son cada vez más intensos y los movimientos de mi cadera delatan mi gran excitación.

Mis pezones están inflamados, durísimos, les paso la puntita de mi lengua y quedan brilloso, escucho un gemido lejano.

Abro los ojos y los veo frente a mí, masturbándose también, más me enloquezco, estoy completamente descontrolada, no puedo evitar explotar! Justo en mi orgasmo, te acercas y me das tu enorme verga, por la que está cayendo una gotita transparente. Le paso la lengua y lo desparramo por toda la cabecita, para terminar, metiendo toda tu verga bien profunda, en mi boca.

Tomo tu verga con una mano y comienzo a masturbarte mientras te sigo chupando y con mi otra mano, acaricio mi clítoris latente y duro. En ese momento, siento una lengua caliente en mi clítoris, me inundo de jugos y Diego los saborea.

No puedo contener mi excitación, estoy al borde del clímax y estoy convencida que esta sensación va a durar toda la noche.

Tú miras como Diego devora mi clítoris y me masturba con sus dedos... eso te vuelve loco, tu verga se pone más dura en mi boca y los movimientos de mi mano y mi boca se hacen más rápidos, más fuertes... estás a punto de estallar y me detengo... ¡Todavía no es tiempo de acabar! Diego se pone de pie y te cede el lugar, se pone delante de mí y me muestra su verga, también llena de juguito transparente para que alimente mi excitación. Empiezo a chupar su verga con desesperación mientras tú apoyas tu verga en mi conchita, haciéndome desear ser penetrada... Mis gemidos aumentan... mi respiración se entrecorta y cuando empiezas a penetrarme, te regalo un orgasmo interminable, eso te pone como loco y acabas tú también, llenándome toda con tu lechita caliente.

La verga de Diego está a punto de estallar, lo hago acostar en la cama, me siento sobre su verga, dándole la espalda, y comienzo a meterla despacio en mi culito... cuando la tengo completamente adentro, te acercas y me dices: JAMÁS VAS A OLVIDARTE DE ESTA NOCHE! Y comienzas a lamer mi clítoris...
Esa mezcla de emociones, tanta excitación, tanto placer, me hacen delirar...
Pierdo la noción del tiempo y el espacio... ¡Siento que vuelo! Me muevo salvajemente con la verga de Diego en mi culito, escucho sus gemidos, tu lengua no descansa, ¡me estoy volviendo loca! ¡¡¡¡¡¡¡¡POR DIOSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS Jamás había acabado de esta manera!!!!!!!! Siento cuando Diego llena mi culito de leche caliente y sigue cogiéndome...
Siento cómo me chupas la conchita y metes tus dedos en mi concha sin detenerte al sentir los espasmos de mi orgasmo...
Siento que me desarmo... NO PUEDO PARAR DE ACABARRRRRRRRRRRRRRRR No te detengas, tu lengua percibe hasta mi último espasmo, te incorporas, me sonríes y me dices las palabras mágicas. Que perra más exquisita eres.

 

Lo volveremos hacer en otra ocasión

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