La Piscina
Mi macho se llama José y yo
marcela, llevamos ya un tiempo de vacilar y recuerdo mucho el primer día cuando
me dijo que a él le gustaba hacer todo lo que se pudiera hacer con una mujer...
Por ahí empezó todo. ¡Cada vez que yo lo tenía al frente sentía una sensación
de tenerlo encima haciéndome el amor animal! Y es que no es por nada, pero esta
¡¡buenísimo!! Y pues yo no me quedo atrás, ya que él siempre me hace
comentarios sobre él, yo, ¡¡y el deseo que despertamos el uno hacia el
otro...!!
Cuando llegamos a la piscina, yo tenía un poco de pena de que
me vieran en vestido de baño, pero total no soy gorda, soy alta y no tenía nada
que esconder entonces me decidí y fui a cambiarme, mientras que mi prima me seguía,
pero a colocarse un tampón porque tenía el periodo. Bueno pues me cambié y salí
con un pareo puesto en la parte de abajo, y ahí estaba mi tormento en la
piscina con todo su cuerpo mojado por el agua (aun fría) deje mi bolso a un
lado, me senté en el bordo de la piscina y me quite el pareo, él solo me miraba
de arriba a abajo... Cuando de pronto empezó a tirarme agua y pues yo me sumergí
en la piscina, pero como ellos son más altos que yo entonces él muy amablemente
me dijo -"súbase a mis hombros, mami" y yo no lo dude ni un segundo y
en ese preciso instante comencé a sentir sus manos en mis piernas mientras yo
lo rodeaba por el cuello...
Después de mucho rato de recochar, nos dejaron solos y de
inmediato me arrinconó contra el borde de la piscina... (él y yo nunca lo
habíamos hecho antes). Empezamos a hablar y el me decía...
-"hay mami, de quien es todo eso, como me gustaría estar
comiendo aquí..."
mientras decía eso y otras cositas, yo sentía su gran pene
presionando fuertemente en mi cosita... Me sentía excitada a tal punto de
susurrarle al oído que me encantaría jugar un ratito con el... Entonces él me
dijo lo siguiente...
-"mire mami, corremos lo suyo (mi tanga) para un lado, yo
me bajo la pantaloneta, los bóxeres y saco el rey... ¡¡Y listo!!"
yo más caliente que cualquier otra cosa me baje mi tanga y lo
abracé y él hizo lo suyo y empezamos a acariciarnos el uno al otro hasta que sentí
como me penetraba con su gran pene... Ya en ese momento yo lo tenía rodeado con
mis piernas así que era imposible que yo lo disfrutara más... Mientras él se tenía
fuertemente del borde de la piscina yo veía como sus brazos temblaban mientras
la "empujaba" mas... ¡Y más!
Yo no resistí y empecé a jadear suave y casi silenciosamente y
al mismo tiempo los gestos en mi cara me delataban ante la mirada de sus
amigos, que estaban al otro lado de la piscina...
Sentía como salía y entraba mientras el me basaba el cuello, sentía
tanto placer que no quería que terminara nunca. El deseo y el placer me
llevaron a pasarle suave y lujuriosamente mis largas uñas por su espalda lo que
hizo que él gimiera como si fuera un bebé...
Pero como no todo es placer, sexo, y diversión... Llegaron los
"amigos" y se sumergieron casi al lado de donde nosotros estábamos, y
uno de ellos, dijo... -"pero si aquí el agua esta recaliente, no pues así
a quien le da frio, o no José"...
Su comentario basto para que en tres segundos mi enamorado
sacara su rey de mi castillo. Mientras yo me acomodaba mi tanguita, el
simplemente se recostó de espaldas en mí, yo lo abracé y bajé mis manos para
llegar a su pene y sobárselo un rato para que supiera que para mí no había
terminado... Y al rato cambiamos de lugar y como se imaginarán su gran y parado
pene quedó frotando mi culo; yo me movía lentamente mientras él simplemente me
abrazaba ya que sus "amigos" estaban ahí pendientes de que ya no
pasara nada más entre el papasito y la bella e inocente dama...
Yo no dejaba de estar caliente y baje una de sus manos hasta
mi cosita y el la metió toda y empezó a acariciarme fuerte y pausadamente y yo sentía
como su pene no dejaba de crecer... Me importo un pito que los otros babosos
estuvieran ahí total me imagino que hasta celosos estaban. Metió sus dedos y
los movió hasta que yo sin darme cuenta le apreté tan fuerte el brazo que mis
uñas quedaron marcadas en su brazo... Ninguno de los dos aguantábamos ya así
que yo me volteé y empecé a moverme y sin que él se diera cuenta yo me volví a
bajar la tanga y a él pues no le quedó más remedio que sacar al rey, ahí la hundió
tantas veces como quiso, y pues desalas si los amigos sospecharon algo, aunque
no creo porque estaban más concentrados en las tetas de mi prima y en tirarla a
la piscina.
Cuando nos habíamos ya calmado un poco yo me salí de la
piscina y me puse mi pareo...(ya José y yo nos habíamos puesto de acuerdo para
encontrarnos en el vestidor de las mujeres)... Me puse rojita cuando los amigos
me empezaron a molestar por lo que habían visto, pero no puse mucho cuidado y
me fui directo al que iba a ser lugar de sexo y pasión. Llegué y mientras me
sobaba pensando en él, pues llegó y no hubo tiempo para nada, solo para
tirarnos en un beso largo que había y hacerlo hasta saciar la sed de deseo, yo
estaba abajo y el encima mío yo lo abrazaba fuerte mientras él me la metía toda
hasta el fondo, salía y entraba, salía y entraba suave, lento, como fuera los
dos lo disfrutábamos.
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