Sola En Casa??
Jamás pensé que fuera a hacer esto, más sin
embargo es bueno despejarse de lo que uno hace a veces.
Cuando yo tenía 16 años perdí mi virginidad con un tipo que
jamás volví a ver y esto me había dejado sin ánimos de seguir con mi vida
sexual hasta que mi mejor amiga volvió a alentarme.
Era un viernes por la noche y comenzaban las salidas de mis padres
habían ido a un pub,
yo me había quedado sola en la casa y como
no había nada que hacer decidí ir a acostarme temprano, de repente sonó el
teléfono y fui a contestarlo, era mi mejor amiga y se oía muy angustiada quería
saber si se podía quedar esa noche en mi casa porque sus padres la habían
corrido de la suya y yo inmediatamente le dije que sí, que el tiempo que
quisiera, mis padres la conocían ya
desde tiempo atrás y como era de familia "bien" aceptaban con mucho
gusto nuestra amistad.
Cuando llego a la casa estaba empapada, pues afuera estaba
lloviendo, apenas entró le dije que se metiera a la ducha para que no le fuera
a hacer mal el frio y la mojada ella no quería porque no tenía ropa para
cambiarse pero yo le dije que le prestaría mía, pues a ella le quedaría
perfectamente ya que ella es más delgada que yo y aún más chiquitita, mi amiga
tiene buen cuerpo, aunque pequeño muy envidiable, es rubia, delgada y tiene las
piernas apretables pero con muy buenas caderas, su boca es grande con labios
delgados y rojos y sus ojos son un poco aceitunados.
Cuando salió de la ducha comenzamos a platicar del porque se
había peleado con sus padres, me comento que la discusión fue porqué le habían
encontrado un paquete de condones en su cuarto, yo la entendía pues hacía
tiempo que mi madre también había encontrado lo mismo entre mis cosas y me
había aventado ese rollo mareador que solo los padres saben.
Después de ahí fuimos a dormir, como la mayoría de las chicas
que quieren dormir a gusto, nos quitamos los sostenes y nos fuimos a acostar,
hacia mucho frío y este notaba por encima de nuestras blusas, prendí la
calefacción y nos acostamos juntas en mi cama.
Estuvimos un buen rato hablando pero me gano el sueño y me quede dormida, después de un rato desperté y vi que Susana (así se llamaba mi amiga) me estaba viendo, yo solo sonreí y seguí su mirada, estaba viendo mis pechos, la blusa era escotada y con el movimiento había ido bajando de su lugar de origen, no le dije nada y trate de subirme la blusa cuando ella me dijo – mejor quítatela que ya está haciendo calor (la calefacción ya era mucha pues se sentía bastante caliente el cuarto) – y comenzó a subirla hasta lograr quitármela.
Yo no sabía que era lo que estaba sucediendo, pues yo todavía seguía un poco dormida, después que me quito la blusa se acercó más a mí y me dio un fuerte a brazo, se sentí tan rico aquello no quería despegármele, su blusa estaba fría y mi torso tibio, combinación perfecta para la sensibilidad de los pezones, ella me hizo para atrás yo apenada la solté pero ella entonces también se quitó la blusa y me pregunto -¿te gusta?- yo sin responder nada me fui encima y la comencé a besar, como si mis manos supieran lo que tenían que hacer fueron poco a poco recorriendo su cuerpo, se sentían tan suaves sus pechos y tan duros sus pezones que era una delicia todo aquello, su piel se ponía chinita cada vez que le apretaba los senos y gemía cada vez que le mordía los pezones suavecito; - ahora viene lo mejor me dijo- y estaba en lo correcto ella me empezó a masturbar.
Yo me retorcía del placer que estaba sintiendo, era una delicia sus manos sabían perfectamente como hacerlo, me apretaba los pezones con una mano y con la otra jugaba con mi clítoris mientras me besaba yo estaba extasiada y ella se daba cuenta pues mi humedad era demasiada, no paso mucho tiempo para que sugiriera que los pantalones nos estorbaban y deshacernos de ellos, luego ella me dijo –has tu trabajo.
Ella sujeto mi cabeza con sus dos manos y la llevo hasta su vagina, como si ya lo hubiese hecho antes comencé a mamarle el clítoris mientras ella se venía una y otra vez en mi boca soltaba unos pequeños gritos en voz baja diciendo –así, así, mas ahh ahh, así mmm- se notaba que lo disfrutaba bastante, después de un rato comencé a sentir como se retorcía cada vez más en la cama y comenzaba a vibrar sola su respiración se entrecortaba y sus gritos cada vez eran más, el vaivén que hacían sus caderas me dejaba notar que estaba a punto de llegar al clímax cuando me dijo – méteme los dedos amor métemelos.
Le metí dos dedos pero ella seguía insistiendo –méteme más, sigue más - hasta que logre meterle cuatro dedos, fue fácil pues el líquido que salía de su vagina era demasiado y aquello resbalaba a la perfección después soltó un grito que todavía, al recordarlo me excita, un aahhhgggrrr con tanto placer que silencio con la ayuda de una almohada para que nadie más la escuchara, quedo tendida sobre la cama y parecía agotada cuando se tranquilizó un poco me dijo no te preocupes que ahora sigues tu y comenzamos de nuevo.
Yo ya estaba bastante excitada con lo que habíamos hecho y también había tenido orgasmos, ella me empezó a mamar el clítoris y a meter su lengua en mi vagina, yo podía sentir como me mordía despacio el clítoris y como trataba de succionar todo el juguito con su boca cada vez que podía ponía sus manos en mis senos y me los acariciaba con tal astucia que hacía que me viniera nuevamente en su cara y eso la excitaba, cuando estaba a un momento de llegar al clímax ella dijo espera un minuto y saco un pequeño vibrador que traía entre sus cosas y me lo metió muy fuerte, me dolió mucho pero el placer que había proporcionado aquello era más grande y más placentero.
Rápidamente se volvió a acomodar para que yo no perdiera mi orgasmo y puso su vagina sobre mi cara para así formar el famoso 69 ella me mamaba cada vez más rico el clítoris y yo ya no aguantaba quería deshacerme del placer en aquel momento ella puso dentro de su boca mi clítoris y los sostenía firmemente mientras trataba de adentrar más el vibrador, no pasaron más de 5 minutos cuando por fin llegue al máximo orgasmo el clímax no quería que aquel momento se terminara era delicioso y mi cuerpo saltaba sobre mi cama de exquisito placer ella se volvió a acomodar al lado mío, vio mi fatiga y me dijo esto se puede repetir cuando tú quieras y así paso.
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